‘Back To The Future’ cumple 35 años llena de genialidad y siendo un fenómeno cultural

Fue en su momento un fenómeno cultural y de taquilla, con dos interesante secuelas, es ahora, a 35 años de su estreno, un clásico del cine.

145

Diez años después de terminada la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos están en plena cosecha de su dominación sobre el hemisferio occidental. Los baby boomers están progresivamente adueñándose de la nueva sociedad caracterizada por el consumismo. Ellos, y sus hijos, estarán no solamente marcados por esta era de consumo, si no que estarán definidos por una nueva cultura: la cultura pop.

No puede ser casual que Robert Zemeckis, quien escribió y dirigió Back To The Future, eligiera justamente la treintena entre 1955 y 1985 para poner a viajar en el tiempo a Marty McFly. Por el contrario, sacó provecho de toda referencia posible para contextualizar ambos momentos con un tino perfecto.

Hagamos nuestro viaje por ‘Back to The Future’

Si algún lector no ha visto, o al menos no sabe de que se trata Back To The Future, acá una sinopsis: McFly, personificado de manera estelar por Michael J. Fox debe viajar 30 años hacia atrás en una máquina del tiempo construida por el Dr. Emmett Brown (genialmente creado por Christopher Lloyd) para asegurar que sus padres se enamoren y evitar que su existencia peligre.

He aquí el primer gran detalle: la máquina del tiempo, tradicionalmente representada como un armatoste estático, complejo, sin atractivo, es en este caso un DeLorean, pésimo carro deportivo de los años 80 que a la vez fue símbolo de estatus y sofisticación – contradicciones de la década – que debía alcanzar las 88 millas por hora para poder dar el brinco intertemporal.

El personaje de Marty McFly es un adolescente sin particulares ambiciones, solo montar patineta y tocar guitarra, con una vida rutinaria y un sueño inalcanzable de tener una pick-up en la cual sacar a pasear a su novia. Detesta a su familia: madre alcohólica, padre y hermanos fracasados, sin amigos salvo por Doc Brown, es un “héroe” atípico, solo interesado en salvar su pellejo, al cual terminamos adorando por como lo representa Michael J. Fox.

En cuanto a la referencias culturales, son infinitas. La madre de Marty en el pasado, sin saber que lo es, lo llama Calvin Klein porque es lo que está escrito en su ropa interior. Marty tortura a su padre en 1955 en una secuencia en la que en 30 segundos coloca un cassette de Van Halen, en un Walkman Aiwa identificándose como Darth Vader mientras lo saluda como un vulcano. Zemeckis guiña al espectador de manera constante durante toda su obra.

También podría interesarte: ‘Alien y Predator’: Marvel adquiere los derechos de los cómics de estas franquicias

Finalmente es fundamental referirse a la banda sonora de Back To The Future. El acelerado e imparable ritmo de la película es acompañado por la música original del consagrado Alan Silvestri (Predator, Forrest Gump, Avengers) y se le suman tanto canciones populares como originales que marcaron época. Jhonny B. Goode de Chuck Berry, Earth Angel de The Penguins, los segundos que se escucha la estremecedora guitarra de Eddie Van Halen, son complementados por dos temas de Huey Lewis and The News, Back In Time, y la que lo lanzaría al estrellato mundial, The Power of Love. Se trata de un viaje en el tiempo con el mejor fondo musical posible.

Back To The Future fue en su momento un fenómeno cultural y de taquilla, con dos interesante secuelas, es ahora, a 35 años de su estreno, un clásico del cine. Basado en una premisa absurda, con personajes encantadores que con la sola excepción de Doc Brown, carecen de virtudes relevantes, es un filme que le habla permanentemente a la audiencia sobre su propia existencia mundana.

Comentarios