Joaquín Lavado «Quino»: Nos deja el creador de Mafalda

Quino muere a la edad de 88 años.

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Quino nos ha dejado el día de hoy, 30 de octubre de 2020, a la edad de 88 años. Su editor, Daniel Divinsky, es quien ha dado la noticia al mundo a través de Twitter. Ha trascendido que su muerte fue debido a un accidente cerebrovascular (ACV).

Quino nació en Mendoza (Argentina) en 1932. Hijo de andaluces emigrados a Argentina en 1919, descubrió su vocación de mano de su tío Joaquín Tejón, pintor y diseñador gráfico, e inició con 13 años los estudios de Bellas Artes en su ciudad natal.

Los abandonó en 1949, decidido a dedicarse a las historietas y al humor. En 1954 publicó su primera página y, desde entonces, ha publicado sus viñetas, dibujos e historietas en diarios y revistas de América y Europa. Con el golpe de Estado en Argentina de 1976, Quino se exilió en Milán. En 1990 adoptó la nacionalidad española y ha alternado residencia también entre Madrid y Buenos Aires.

Publicó su primera página de humor en el semanario Esto Es, a partir de entonces empezó a publicar en muchos otros medios: Leoplán, TV Guía, Vea y Lea, Damas y Damitas, Usted, Panorama, Adán, Atlántida, Che, el diario Democracia, entre otros.
En él año 1973 publica su primer libro con una recopilación de caricaturas y otros trabajos. A raíz de este publicación la empresa de electrodomésticos de la marca Mansfield le encargó una campaña publicitaria donde una familia de clase media, cuyos nombres comenzaran por la letra M, promocionarán sus productos. La campaña no salió nunca a la luz pública y Quino la archivó. La niña de esa familia hipotética se llamaba Mafalda.

QUINO, MAFALDA Y LA CARICATURA COMO MEDIO DE EXPRESIÓN.

Miguel Brasco, humorista y amigo de Quino es quien busca a éste para hacer la fallida campaña publicitaria y le recomienda que haga una historia que pueda fusionar Peanuts con Blondie. Al no darse la campaña, publicaría en la revista Leoplán, en la cual Brasco era director, las primeras tres tiras de Mafalda; había nacido una leyenda.

Mafalda pasaría de Leoplán a la revista Primera Plana y de allí al diario El Mundo en el año 1965, el diario de mayor circulación de Argentina en ese momento.

Amante de Los Beatles y los panqueques, Mafalda odiaba la Sopa a muerte. Por el contrario Quino le encantaba la sopa

Poco se puede decir ya de Mafalda pero a la vez, a dicho personaje, aun le queda mucho por dar, una niña encantadora llena de optimismo pero a la vez rodeada de negatividad. Nihilista de nacimiento, pregonó el feminismo de nivel, imaginándose como una mujer que trabaja, estudia y evoluciona, criticando las faltas de oportunidades de las mujeres y el claustro en labores hogareñas.

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Pero allí no quedaba su crítica, la cual iba a los grandes males de la humanidad: guerras, materialismo, contaminación. Fue y es la voz de todas las nuevas generaciones contra las generaciones antecesoras que destruimos y destruyeron nuestro medio ambiente y la sociedad en general.

Quino siempre habló de su personaje como una enamorada del ser humano pero no así de la civilización la cual veía como algo que debía cambiar o acabaría con la humanidad.

Mafalda creó un microcosmo a su alrededor. Personajes que dibujan a la sociedad y a la clase media: un padre, Joaquín (del cual no se sabe el apellido), que trabaja y lleva las cuentas de la casa para no perder el delicado equilibrio presupuestario, la madre (Raquel) la custodia del hogar aunque por ello debió sacrificar sus estudios universitarios y su educación musical en el piano, lo cual se lo reclama su hija.

Junto a ellos, otros personajes como Manolito (Manuel Goreiro), el hijo de Don Manolo que regenta el abasto del mismo nombre, quizás el personaje con la personificación más clara y monolítica al representar el capitalismo y el materialismo, aun así es un buen amigo de Mafalda.

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Susana Clotilde Chirusi o Susanita, pudiéramos decir que es la antagonista de Mafalda, no porque sea su enemiga, sino porque representa lo contrario: respingada, le encantan los placeres del mundo de la alta sociedad, vive para ser mamá para lo cual la escuela es algo sin mayor valor, es racista, frívola y enamoradiza.

Felipe o Felipito y Miguel Pitti «Miguelito», los soñadores del grupo, los despreocupados, sobre todo Felipito. Miguelito en cambio es más curioso y preguntón. Son en parte las representaciones de las artes y las ciencias, Miguelito es admirador de Benito Mussolini, heredado de su abuelo.

Finalmente Libertad, más liberal que Mafalda. Radical en sus planteamientos que viene potenciado por su baja estatura (claro guiño político). Su padre es socialista y su madre traductora de francés, su ideal es que la sociedad se levante en revolución contra las reglas pre-establecidas. Libertad es idealista y más soñadora que Mafalda, siendo esta última más realista.

Junto a todos ellos, se encuentran Guille (el hermano de Mafalda, el único que envejece durante la serie), el padre y hermano de Manolito, la madre de Felipe, Muriel y un largo etc., que ayudan a dibujar no solo la sociedad de Argentina o Buenos Aires, sino a la sociedad mundial. Por algo Mafalda fue traducida a más de 30 idiomas.

QUINO, MÁS ALLÁ DE MAFALDA

El 25 de junio de 1973 deja de publicarse Malfada. En palabras de su mismo creador por «agotarse las ideas». Sin embargo de ahí en adelante Quino demostró que su arte y su inventiva estaba lejos de agotarse y no dependía solo de Mafalda, aunque su «niña» siempre tendría un lugar especial para él y la utilizaría en muchas ocasiones más para llamar la atención en propaganda a favor de la paz, la vacunación, la escolaridad y todas aquellas causas con las que Mafalda seguramente estaba de más de feliz de participar.

Como dato interesante Quino no tuvo hijos físicos, solamente a Mafalda.

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Quino no volvió a generar un personaje o personajes específicos como lo hizo con Mafalda. El resto de sus creaciones eran entes genéricos del hombre y la mujer que buscaban llamar la atención sobre lo que ocurría en el mundo y con la humanidad en general.

Sus dibujos iban de un realismo básico hasta escenas y personajes surrealistas o alegóricos a algo o una situación. Lo mordaz y la crítica tan común en Mafalda no dejó de hacerse presente siempre en el resto de sus obras. Eran comunes los dibujos de cabezas humanas donde el cerebro estaba abierto y aparecía a alguien barriéndolo y sacando ideas de guerra, como presentando que se les despojaba del cerebro a la gente.

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Recopilaciones de sus trabajos como: Quinoterapia, La Aventura de Comer y ¿Quién anda ahí? por mencionar solo unas pocas, fueron igualmente famosas y celebradas, además con una mayor facilidad ya que muchas veces se valía de solo el arte (antes que las palabras) para dar su crítica acompañada de un fino humo negro.

Joaquín Lavado nos deja, nos deja un día después del que se consideraba la fecha de cumpleaños de su Mafalda, pero su legado, como sucede con los grandes hombres, se mantendrá entre nosotros, porque su obra aun tiene mucho que contarnos.

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